Cómo Cocer Pasta

Una buena cena de pasta empieza antes de la salsa. Abundante agua, suficiente sal, el punto de cocción correcto y terminar la pasta en la salsa son lo que la hace sentir completa en vez de plana o resbalosa.
Ingredientes
- 15¾ oz (450 g) de pasta seca
- 4 cuartos de galón de agua
- 1 1/2 a 2 cdas de sal kosher
- salsa, lista para terminar la pasta
- agua de cocción de la pasta reservada, según se necesite
Instrucciones
- 1Llevar una olla grande de agua a ebullición completa.
- 2Salar el agua justo antes de agregar la pasta.
- 3Agregar la pasta y mover bien durante el primer minuto.
- 4Cocinar hasta apenas antes del al dente, revisando probando en vez de confiar solo en la caja.
- 5Reservar al menos 240 ml de agua de cocción antes de escurrir.
- 6Pasar la pasta directo a la salsa o a un sartén donde la salsa espera.
- 7Agregar un chorrito de agua de cocción y revolver hasta que la salsa se ponga brillante y cubra la pasta.
- 8Servir de inmediato.
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Nota de cocina
Cuece la pasta hasta apenas antes del punto que quieres, luego termínala en la salsa. La mejor prueba del al dente es probarla: la pasta debe sentirse firme y con mordida, no dura, sin centro calcáreo. Guarda agua de cocción antes de escurrir, porque ese almidón es lo que ayuda a que la salsa se ponga brillante y se adhiera. Si la pasta se dobla y colapsa sin ninguna estructura, se pasó.
Cómo usarla
Usa este método siempre que cuezas pasta seca para un platillo con salsa. Lleva el agua a ebullición completa, sálala bien, agrega la pasta y mueve de inmediato. Empieza a probar antes de que el tiempo del empaque diga que está lista. Si la pasta va a terminar en salsa, escúrrela cuando esté apenas antes de tu textura ideal. Pásala a la salsa con un chorrito de agua de cocción y revuelve hasta que la salsa se vea brillante y cubra la pasta. Agrega más agua de cocción solo según se necesite. Si la pasta se va a servir sola, horneada o mezclada en algo frío, ajusta el tiempo. Cuécela un poco más para pasta con mantequilla, sácala antes para pasta al horno, y enjuágala solo cuando hagas una ensalada de pasta fría u otro platillo donde el almidón suelto la haría gomosa.
Por qué funciona esta técnica
Abundante agua ayuda a que la pasta no se apelmace mientras se cuece. La sal la sazona bien, terminar en al dente evita que se ablande en la salsa, y el agua de cocción ayuda a ligar la salsa para que cubra en vez de encharcarse.
Hazla tuya
Usa pasta corta para salsas con más textura y platillos cargados de verdura. Usa pasta larga para salsas más tersas y terminados más ligeros. Saca la pasta antes si va a terminar más tiempo en la salsa. Guarda más agua de cocción de la que crees que necesitas.
Qué hacer con las sobras
Escurre la pasta sobrante, revuélvela con un poco de aceite de oliva y refrigera hasta 5 días. Recaliéntala con suavidad en agua hirviendo o un sartén, o convierte la pasta fría en una ensalada, frittata, o fideos salteados con tus verduras y salsa favoritas.