Crema de Calabaza con Jengibre

Tersa, cálida y discretamente sabrosa, esta crema de calabaza se apoya en verduras rostizadas y jengibre fresco para dar profundidad en vez de crema para batir. El horno dora la calabaza y las raíces antes de que lleguen a la olla, y el jengibre mantiene el final brillante.
Ingredientes
- 14 oz (400 g) de calabaza, en cubos
- 3½ oz (100 g) de apionabo, en cubos
- 1 zanahoria, en cubos
- 2 cebollas, picadas
- 2 dientes de ajo, picados
- 1 oz (30 g) de jengibre fresco, rallado
- 3 cdas de aceite de oliva, dividido
- 2 cditas de sal
- Pimienta negra molida, al gusto
- 750 ml de agua o caldo de verduras, más para diluir
Instrucciones
- 1Calentar el horno a 220 °C (425 °F).
- 2Revolver la calabaza, el apionabo y la zanahoria con 2 cdas del aceite de oliva y una pizca de sal en una charola.
- 3Rostizar de 25 a 30 minutos, volteando una vez, hasta que los bordes se doren y la calabaza esté completamente suave.
- 4Mientras tanto, calentar el aceite restante en una olla para sopa a fuego medio-bajo. Cocer la cebolla, el ajo y el jengibre suavemente de 5 a 7 minutos, hasta que estén suaves y aromáticos pero sin dorarse.
- 5Agregar las verduras rostizadas a la olla y verter el agua o el caldo.
- 6Cocer a fuego lento 5 minutos para que los sabores se integren.
- 7Licuar hasta que quede completamente terso, agregando más líquido para llegar a la textura deseada.
- 8Sazonar con sal y pimienta negra, dejar que apenas vuelva a hervir, y servir caliente.
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Nota de cocina
Rostizar hasta que las verduras estén completamente suaves y doradas en los bordes; el color es donde vive el sabor. Licuar por más tiempo del que parece necesario, el apionabo necesita un minuto completo para quedar sedoso en vez de granuloso.
Por qué funciona esta receta
Rostizar la calabaza, el apionabo y la zanahoria dora sus bordes y concentra sus azúcares, así la sopa sabe más profunda sin nada de crema. El jengibre y los aromáticos cocidos suavemente mantienen brillante ese dulzor rostizado, y licuar lo convierte todo en un tazón terso y con más cuerpo.
Hazla tuya
Agregar más jengibre para un final más intenso. Usar caldo en vez de agua para un sabor más profundo. Agregar una cucharada de crema agria para un final más suave. Coronar con hierbas o semillas tostadas para textura.
Se sirve mejor con
Pan tostado, pan a la parrilla, o verduras rostizadas
Qué hacer con las sobras
Guardar las sobras en un recipiente hermético hasta por 4 días. Recalentar suavemente en la estufa, agregando un chorrito de agua o caldo para aflojar la textura.
Maridaje
Un té de jengibre o una sidra seca van con la calabaza cremosa y la especia cálida; las pepitas saladas hacen un crujiente fácil de despensa.