Mermelada de Chabacano

Brillante, de cuajado suave y llena de sabor limpio a chabacano, esta mermelada de chabacano mantiene la fruta clara en vez de reducirla hasta algo plano. Queda dulce, ligeramente ácida y útil mucho más allá del pan tostado.
Ingredientes
- 2¼ lb (1 kg) de chabacanos, sin hueso
- 1¼ lb (600 g) de azúcar
- 300 ml de agua
- 1 a 2 cdas de jugo de limón amarillo
Instrucciones
- 1Lavar los chabacanos, deshuesarlos y partirlos por la mitad.
- 2Agregar los chabacanos y el azúcar a una olla grande y revolver con cuidado.
- 3Dejar reposar de 2 a 3 horas, hasta que la fruta suelte su jugo.
- 4Agregar el agua y llevar a ebullición a fuego medio.
- 5Cocinar de 15 a 20 minutos, moviendo de vez en cuando.
- 6Retirar del fuego y enfriar por completo.
- 7Repetir el proceso de cocción y enfriado 2 veces más, hasta que la mermelada espese y se ponga brillante.
- 8Incorporar el jugo de limón cerca del final si el sabor necesita un borde más brillante.
- 9Pasar a frascos limpios y sellar.
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Nota de cocina
Deja reposar la fruta con el azúcar antes de cocinar para que suelte suficiente jugo y arrancar la mermelada sin apresurarla. Cocina por etapas si quieres una mermelada más clara y brillante con trozos de fruta más suaves.
Por qué funciona esta receta
Cocinar por etapas concentra la fruta sin aplanar su sabor. El azúcar extrae primero los jugos del chabacano, lo que ayuda a que la mermelada cuaje con una textura más limpia y un final más brillante.
Hazla tuya
Agrega vainilla para un final más redondo. Agrega jengibre para calidez. Agrega más jugo de limón para un borde más filoso. Licúa parte de la tanda para una textura más tersa. Si quieres un sabor más pleno, reemplaza el agua con tu jugo de fruta fresca favorito.
Se sirve mejor con
pan tostado, blini, yogur, o queso suave
Qué hacer con las sobras
Guarda los frascos sellados en un lugar fresco y oscuro. Una vez abiertos, refrigera y usa en un plazo de 2 semanas. Sirve con cuchara las sobras sobre Blini, Buñuelos de Requesón, pan tostado o yogur.
Maridaje
Un té negro caliente o té de manzanilla van con el sabor brillante del chabacano; unas galletas de mantequilla son un bocado fácil de despensa para acompañar.